Los frentes acristalados con juntas secas, puertas precolgadas y paneles modulares brindan privacidad y transparencia sin obras húmedas. Evalúa índices de aislamiento, reciclabilidad de perfiles y posibilidad de cambiar módulos dañados sin desmontar tramos completos. Documenta patrones de repetición para acelerar pedidos, y mantén stock estratégico de piezas críticas para contingencias y picos de demanda.
Un suelo elevado bien planificado aloja cableado, datos y, en algunos casos, distribución de aire de manera flexible. Con rejillas y tapas reubicables, las estaciones se adaptan a nuevas densidades sin canalizaciones invasivas. Etiqueta circuitos, diseña rutas maestras y prevé reservas de altura. El mantenimiento deja de ser caos y la reconfiguración se vuelve casi cotidiana.





